domingo, 31 de enero de 2016

Llámame

llámame tonta
si lo que más me gusta
es hacerte rabiar
todo el tiempo

llámame niña
si lo único que quiero
es que me abraces 
mientras duermo

llámame ilusa
si quiero recorrer 
de norte a sur 
todo tu cuerpo

llámame loca
si te digo, que
lo que me mantiene
viva son tus besos

llámame cobarde
si entiendes el vértigo 
que siento al pensar
que te pierdo

llámame caprichosa 
si quiero invertir
todo mi tiempo
para estar contigo 

llámame, 
no importa 
de qué manera, 
pero llámame,
hazme saber que 
me quieres, 
hazme saber, 
que tú estás igual de
loco, 
cobarde
o iluso.

llámame 
de cualquier manera, 
pero que me haga saber
que soy tuya.


miércoles, 20 de enero de 2016

Un vicioso columpio

Qué bonito,
despertarse a tu lado,
por culpa de las cosquillas
que haces bajo la sabana, 
mientras nuestras
enredadas y desnudas piernas
luchan por desenlazarse.
La respiración hace 
de tu pecho un columpio,
un vicioso columpio.
Tus entumecidos ojos 
brillan al encontrarse con los míos,
intento no sonreír
cuando me miras,
pero me es imposible,
porque cada vez que lo haces,
desatas en mi algo nuevo.

lunes, 4 de enero de 2016

Recuerdos

Y si, los recuerdos destrozan a cualquiera, no lo voy a negar, pero y si te dijera que esos recuerdos son los que nos hacen ser las personas que somos, ¿cómo te lo tomarías? No, no sé nada científicamente correcto sobre el tema, pero hablo, lo digo por experiencia propia, así que, me explico, si no me hubieran fallado las personas que lo han hecho, no sabría quienes están a mi lado y no hubiera dejado de ser tan confiada, si no hubiera llorado aquella vez, no hubiera aprendido que en los lugares públicos no es buen sitio para derrumbarse, si no me hubieran dicho que valía para aquella cosa, no me habría esforzado y menos habría llegado a donde estoy ahora, si tú no me hubieras roto el corazón no sería tan fría como lo soy ahora, si aquellas personas me hubieran cuidado como deberían haberlo hecho, ahora seguramente  estaría sentada al lado de ellos, en una plaza hablando sobre estupideces, menos mal que ahora se decir que no a las personas, la de veces que me la han jugado por hacer favores, si no me hubieran enseñado el mundo del arte, no sabría qué hacer en el futuro y si no hubiera tenido la osadía de negarme a un cigarro o una botella de vodka, como todos hicieron en ese momento, ahora supongo que nunca sabría decirle que no. Con esto quiero decir que pueden destrozarnos los momentos, pero que gracias a esos destrozos aprendemos algo nuevo.