Hacía mucho tiempo que no me sentía tan mal y con tan pocas ganas de nada. Pensaba que ya lo había superado, que me había hecho a la idea de que esos pensamientos no me hacían ningún bien, mejor dicho que eran destructivos, pero se ve que no. He recaído y como de costumbre lo he hecho por tener algo de tiempo libre y con el exceso del mismo para pensar. Es una tontería no querer que nadie se entere, lo sé, pero tampoco quiero ser egoísta, no siempre tengo por qué ser yo yo y yo y menos ahora. Hasta el momento me las he sabido arreglar sola y no tengo la necesidad de preocupar a nadie.
Como echo de menos a la que no se preocupaba ni por esos sentimientos, ni por nada y como me gustaría conocer a la que se mira en el espejo y se ve bien, la que se quiere.