Y si es verdad que me siento traicionada, porque antes éramos una y ahora no somos nada.
Hay mil y un maneras de expresar cómo nos sentimos, y las mías se encuentran aquí. No hay un rumbo determinado en los textos, solo sé que están escritos.
domingo, 26 de julio de 2015
Treinta y cuatro meses
Me duele en el alma sinceramente botar los años que tenemos por la borda, se que sabes que me refiero a ti, pero no quiero ser pesada con mis estupideces. Siento que yo no he fallado, y si es así lo siento, pero me da rabia que con todo lo que hemos pasado no tengas ni diez minutos para hablar de nuestras cosas, porque me están pasando cosas realmente importantes para mi y no estas para celebrarlo, y puede que tu igual, pero no lo se, si estoy llorando y sabes que me cuesta mucho hacerlo, pero la situación lo merece. Eras, eres y siempre serás la persona en la que mas confío, pase lo que pase, porque así me has enseñado, debes confiar en los demás, decías, pero que digo en los demás, en ti, porque tu eres mi confidente, mi mitad. Recuerdo aquella vez que estaba llorando y tu te quedaste al lado mío acostada en la cama y diciéndome que él no me merecía, y yo seguía insistiendo en que lo quería, y lo mejor no fueron tus palabras sino el simple hecho de que podías haberte ido de mi casa por que era muy tarde y te quedaste consolándome. Yo te quiero, y nunca dejé de quererte, por que nunca es tarde para hacerlo.
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