Mi tormenta no cesa, sola aumenta y la calma nunca llega. Mi cuerpo está destrozado, literalmente roto por dentro. Llevo casi un año con un dolor que no se acaba y al que ahora se le acumula otro, todo ello sobre carga, me supera tanto física como psicologicamente. He roto a llorar por múltiples motivos y mientras no lo hago pienso y no lo encuentro verdadero sentido a mis lágrimas, y es que no lo tiene, solo son pequeñas gotas que encharcan mis ojos y mejillas.
Poco a poco, o eso espero, todo acabara solucionandose pero, mientras lo hago pienso que en éste largo período de tiempo, tengo que aguantar todo el dolor que se me avecina, y ser fuerte.
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