Hay mil y un maneras de expresar cómo nos sentimos, y las mías se encuentran aquí. No hay un rumbo determinado en los textos, solo sé que están escritos.
domingo, 30 de noviembre de 2014
todos y cada uno de los días
Cada mañana ella se levanta para ir al instituto, y lo primero que piensa es que no quiere encontrárselo en medio del pasillo, pero tiene muy claro que quiera o no, le va a pasar, porque es así el edificio es grande pero no tanto para ofrecerle ese privilegio de esconderse en un rincón diferente para ignorarlo, le cuesta aceptar que él no la ve con buenos ojos, pero mucho menos acepta que ella lo siga queriendo como el primer día que comenzó a sentir cosas por él. Volviendo a la chica, ella odia su bonita sonrisa y más aún su metro ochenta que encaja a la perfección con su metro sesenta y cinco, ella odia verlo rodeado de amigas, pero no puede hacer nada porque no es nada para él y a él le importa muy poco los sentimientos de ella. En definitiva, todos y cada uno de los días se lo encuentra en la cancha o en los pasillos y si, a ella de esta manera le cuesta olvidarse de él aún más.
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